sábado, 3 de noviembre de 2018

LA ODISEA: DE PUERTO NATALES HASTA EL CHALTÉN

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Después de dos meses en la Patagonia chilena y ya con Awasi en marcha desde el 1 de octubre decidimos irnos a nuestro pueblito favorito del Mundo Mundial: El Chaltén, en la provincia argentina de Santa Cruz.


Las comunicaciones aquí en la Patagonia son generalmente un desafío, especialmente en lo referente al tiempo, ya que las distancias son muy largas. Pero el trayecto de Puerto Natales hasta El Chaltén ya lo tenemos dominado de las veces que fuimos el año pasado.

Llegamos a Natales por la tarde y fuimos a comprar los billetes al Rodoviario. Primera sorpresa: todavía es temporada baja por lo que las compañías no tienen buses diarios hasta El Calafate. Bueno, no pasa nada, justamente la empresa Cootra, con la que ya fuimos el año pasado, iba hasta El Calafate los martes y tenía un bus de vuelta los viernes que eran los días que  necesitábamos.



Así que salimos a las 7:30 H de la mañana en un autocar de dos pisos de esos con asientos semi-cama lleno hasta la bandera. A los 10 minutos de salir paramos en el lado chileno de la frontera: teníamos un autocar y varios coches delante. El proceso fue lento y empezamos a intuir que no íbamos a poder enlazar con el bus hasta El Chaltén que sale de El Calafate a las 14:00 H.

Una vez pasado el tedio del lado chileno tocó subirse al autobús para circular un par de km y pasar los trámites del lado argentino, algo más rápidos que los chilenos.

Después de una hora de subidas y bajadas del bus por fin dejamos atrás Dorotea y fuimos hacia Río Turbio y desde allí ya directos hacia El Calafate.

Entramos en la Estación de Ómnibus de El Calafate a la vez que salía el último autocar a El Chaltén de las 2 de la tarde, que obviamente perdimos. Como el siguiente autocar no salía hasta las 18:00 H decidimos probar haciendo autostop: son 220 km pero no hay absolutamente nada entre ambos pueblos.



Después de unos 20 minutos paró un señor y nos llevó hasta el cruce que lleva a El Chaltén: ya estábamos sólo a 158 km. Y ahí nos quedamos las siguientes 3 horas donde pasaron coches con únicamente una o dos personas dentro que  ni nos miraron. Una furgoneta paró pero fue para que se bajase un señor mayor. Se puso justo detrás de nosotros y a los 5 minutos le recogió otra furgoneta: le odiamos mucho.

Se acercaban las 6 de la tarde así que decidimos hacer autostop de vuelta para llegar a El Calafate a tiempo de coger el autocar para El Chaltén. 

Finalmente, sobre las 17:10 H, paró una furgoneta pick up. Eran Susana Toledo, diputada nacional por El Calafate, y su marido Gustavo que venían de hacer unos trámites en Río Gallegos.



Cuando ya podíamos ver El Calafate, justo pasando por el puesto de la Gendarmería Nacional, a la furgoneta se le terminó la gasolina: ya lo tenían medio previsto ya que el viento era muy fuerte y no habían repostado en Río Gallegos, que está a 300 km. Llamaron a un amigo suyo que llegó en seguida con un tanque de 100 l de diésel. Repostamos pero le había entrado aire al motor así que arrancar no fue tan sencillo.

Susana y Gustavo fueron muy agradables y nos dejaron en la estación a las 17:55 H, justo a tiempo de coger el último autocar a El Chaltén, a donde llegamos a las 21:00 H, catorce horas después de salir de Puerto Natales.

Enrique & Marina
OUR LITTLE ODYSSEY: FROM PUERTO NATALES TO EL CHALTÉN 



We have been back in Patagonia for a couple of months and Awasi is back on track and running smooth towards the high season so we decided to go for a little trip to our favorite town in the world: El Chaltén.

Transportation is always a challenge here in Patagonia: distances are really long and the landscape is so rugged sometimes that the roads, despite being long straight lines, have to go around so many mountains, hills, ponds, rivers, lakes, etc that any little trip is pretty time sensitive.


We arrived to Puerto Natales at about 18:00 H and we went to the bus station to buy our tickets. It turned out that in Argentina is still low season so there are no daily buses to El Calafate (the city famous for the Perito Moreno Glacier). We managed to find a couple of tickets for the days we needed with the Argentinian company Cootra; lucky us.



At 7:30 a.m. we left Puerto Natales. Ten minutes later we were all going through Chilean customs in the border village of Dorotea. It was painfully slow and we started to realise that we were not going to make it in time to El Calafate to jump in the noon bus to El Chaltén.

We managed to go through the Chilean side of the border so we all jumped in the bus again just to drive for a couple of km to reach the Argentinian customs and border control office. They were faster than their Chilean counterparts, but we added about half an hour to the delay.


We arrived to El Calafate when the bus to El Chaltén was leaving; the next one was at 6 p.m. We had about four hours to kill so we decided to try to do the 220 km that separate El Calafate from El Chaltén hitchhiking.



We waited for 20 minutes until a nice gentleman picked us up and drove us to the crossroads that leads to El Chaltén: we only had 158 km left to go. We waited for 3 hours and no one stopped. There was a van that pulled over and left an old man on the side of the road. He started hitchhiking and, assuming he was a kind of well known local, he was picked up after five minutes. We hated him for that…


We surrendered to the evidence that no one was going to give us a ride to El Chaltén so we started hitchhiking back to El Calafate. At about 5:10 p.m. this pick up track pulled over. They were Susana Toledo, a well known Argentinian congresswoman, and her husband Gustavo.



When we were close enough to see El Calafate, just by the police outpost, we run out of gas: they were ready for that because the head wind was too strong and their fuel consumption increased more than planned initially. They called a friend of them that had petrol at home and he rescued us. But there was air inside the engine so we had to fiddle a little bit before managing to start the car again.

Susana and Gustavo we really nice to us and they left us at the bus station at 5:55 p.m., just in time to jump in the last bus of the day to El Chaltén. We arrived at 9 p.m., 14 hours after leaving Puerto Natales.


Enrique & Marina

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