miércoles, 1 de mayo de 2013

GILI AIR



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La segunda parte del viaje por Indonesia fue en las Gili Islands, tres islas muy pequeñas situadas en la costa noroeste de Lombok, la isla que está al este (a la derecha) de Bali. Cuando decimos que son muy pequeñas, realmente queremos decir muy pequeñas. Para que os hagáis una idea: el tráfico motorizado está prohibido, motivo por el cual el transporte es en bicicleta, caminando o en carretas tiradas por ponis. Nosotros estuvimos en Gili Air, que significa Islote Agua. Es la mediana de las tres islas y combina a la perfección la fiesta de Gili Trawangan y el relax de Gili Meno.



Llegar hasta ahí no fue moco de pavo ya que, como buenos catalanes, optamos por la opción barata. Por menos de 30 euros por persona fuimos de Ubud a Padang Bai en furgoneta (1 hora), de Padang Bai a Lombok en Ferry (5 horas), cruzamos medio Lombok en furgoneta (2 horas) hasta el puerto en el que se coge la barca que te lleva hasta las Gilis (20 minutos) y volvimos haciendo el mismo recorrido, seis días después, pero llegando hasta el aeropuerto de Denpasar. La otra opción, para mochileros de países con la economía saneada, era coger un fast boat en Padang Bai y llegar directamente a la Gili que quieras; todo por el módico precio de 120 euros por barba. Ni de coña. Curiosamente, es la opción que prácticamente todos los viajeros occidentales escogen, mochileros incluidos, y en el ferry nos juntamos 10 extranjeros a lo sumo.



El trayecto largo y barato es mucho mejor que el rápido y caro. Pudimos disfrutar de las carreteras locales tranquilamente sin la tensión de la moto, ver los anuncios de lo que ahora sabemos es cemento (semen en el idioma local, bahasa) y echarnos unas risas, vimos delfines desde el ferry, los locales se lo pasaron pipa haciéndose fotos con nosotros (hemos descubierto que les encanta hacerse fotos con occidentales, supongo que para ellos somos todos iguales y pueden decir que somos famosos)… en fin, nuestro camino hasta Gili Air fue muy divertido.





En cuanto al alojamiento en Gili Air, un homestay como siempre, pero menudo homestay. Una casita para nosotros, bicicletas para ir arriba y abajo, el dueño era del Barça (el partido en París fue justo estando nosotros ahí), nos cuidaron estupendamente… unas buenas vacaciones de las vacaciones, vamos.

Vamos a pasar ya a lo que interesa. ¿Qué se puede hacer en las Gilis? Submarinismo y buceo con máscara y tubo (snorkel).

Buceo



En los cinco días útiles que estuvimos en Gili Air estuvimos más rato en el agua que en tierra. La técnica era la siguiente: caminábamos hasta la punta norte de la isla y nos metíamos en el agua. La corriente (muy fuerte) es norte-sur, así que simplemente teníamos que controlar no pasarnos el trocito de playa donde queríamos salir del agua.




Tanto buceo seguido fue muy positivo porque yo pude dedicarme a hacer el indio todo lo que quise y más y, lo mejor, Marina aprendió a zambullirse así que, si todo va bien, el siguiente paso es que se saque el Open Water.





A escasos veinte metros de la orilla empezaba el arrecife de coral, y con él, todos sus habitantes habituales… y alguno especial: tortugas. En las Gilis no comen tortuga así que no tienen ninguna amenaza real y, además, a los locales les gustan así que las cuidan. Saben cuántas hay y dónde suelen estar. Con un par de indicaciones y algo de suerte te las encuentras: nosotros nadamos con ellas cada día.




No tienen miedo y, en ocasiones, cuando están comiendo algas, parece que te digan “pero dale un bocado anda que está riquísima”.




En cuanto al resto de fauna… pues peces de colores, alguna serpiente súper venenosa (en serio), una sepia que no paraba de cambiar de color… mucho mejor que la famosa Gran Barrera de Coral.





Submarinismo



Un par de días aproveché para estrenar la licencia que me saqué en julio del año pasado en Barcelona. Me fui a hacer submarinismo por las Gilis.



Me acordaba de todo: inflar y desinflar el jacket, no mover los brazos… y eran mis primeras inmersiones con lentillas. La verdad es que ir hasta 25 metros de profundidad y no tener que estar sacándote la máscara, dando vueltas sin ella, etc. está muy pero que muy bien.





Hice tres inmersiones en Manta Point y Hans Reef. En el Manta Point no vimos ninguna manta gigante pero sí un par de tiburones de 1,5 m y varias barracudas en posición de código de barras. La verdad que el tiburón impresiona, pero no da miedo. Las barracudas sí que dan miedo porque están ahí como conspirando…





En cuanto al Hans Reef, chulísimo. Pudimos ver peces león, rayas, peces payaso e incluso a una tortuga echándose un sueñecito en una esponja.

Esto es todo por ahora. Nosotros seguimos en casa de Rob y Judith con la construcción de la casa, pero planeando una escapadita a Port Lincoln, famoso por las excursiones para bucear con tiburones blancos.

Nos despedimos con un vídeo que hemos hecho a modo de tráiler de esta actualización.



Enrique & Marina



ENGLISH VERSION



The second episode of our trip to Indonesia took place in the Gili Islands. Those are three really little islands in the north-west coast of Lombok, which is the big island on the east of Bali. And in this case, ‘really little’ actually means really little. Picture this: motor vehicles are forbidden, bikes and pony carts are the only transports available apart from your own feet. We went to Gili Air, which means Water Islet. This one is the medium size one and provides a good balance between the party you can find in Gili Trawangan (the biggest) and the peace you’ll find in Gili Meno (the smallest).




Getting there was a bit of an adventure ‘cos, as proud Catalans, we chose the cheap way. For less than 30 Euros per person we went from Ubud to Padang Bai by Tourist bus/van (1 hour), from Padang Bai to Lembar-Lombok in the public ferry (5 hours), from Lembar we crossed the west coast of Lombok in a Tourist bus/van (2 hours) to the little harbour where the public ferry leaves to the Gilis (20 minutes) and we got back six days later in the same way, but getting to the Denpasar airport instead of Ubud at the end. 

The alternative to this little odyssey, for tourists and backpackers coming from countries with ‘less public debt’, is taking a fast boat from Padang Bai (Bali) directly to the Gili you choose. That costs about 120 euros per person depending on how good you are bargaining. Not even joking we’ll pay that! Surprisingly, that’s the most picked option for any overseas visitor, including backpackers, so in the ferry there were about 10 foreign tourists only. 



In our opinion the long and cheap way is worth it, and it’s better than the fast boat. We enjoyed the local roads without the pressure of the motorbike, we saw interesting advertisements of confusing products on the way, we watched dolphins from the boat deck, the tourists coming from the rest of Indonesia didn’t stop taking pictures of themselves with us… well, just a lot of fun. We also have to mention that Marina slept during most of the time on the ferry thanks to those awesome pills to beat seasickness which we bought in an ‘Apotek’ in Ubud.






About our hotel in Gili Air, we kept going to a homestay but this time we spoiled ourselves a little bit with a few more facilities. Swimming pool (salty water, of course), bikes to go around, the owner was a F.C. Barcelona supporter (we were there during the Paris Saint Germain vs. FCB match), fruit+toasts+coffee for breakfast at any time in the morning… Summarizing, we had a few days of real holidays from the holidays.

But, let’s talk about something more interesting. What can you do in the Gilis? Basically, scuba diving and snorkeling.

Snorkeling in the Gilis



During those five days that we were in the Gilis, we spent more time in the water than on shore. The system to have a good snorkeling excursion was simple: walk to the farthest north side of your island and start swimming until you find the coral reef, then let the current do the rest. This current is pretty strong and goes from north to south (at least during this time of the year). So, you only have to make sure you don’t miss the beach in front of your resort or the bar you want to go.




All this snorkeling was great because Enrique could play the fool as much as he wanted and, even better, Marina learnt how to dive wearing mask and snorkel. The next step will be that she gets the Open Water license…





Just twenty meters from the beach the coral reef starts and there you find the usual coral animals… including a really special one: turtles! Unlike other places, in the Gilis is not a tradition to eat them, so they’re not really threatened, apart from the common crabs and sea birds that eat their eggs. The locals themselves take care of them, the waters are usually clean and the tourists love them, too. This means that the Gilis are a really good environment for them, so with a few indications from a local and a little bit of luck you’ll find them.




We swam with them every day. Turtles aren’t afraid of swimmers. When they’re under the water eating seaweed they look at you like saying: ‘would you like a bite of this?’.




Furthermore, there’re lots, heaps, hundreds, thousands of colorful fish, few ultra-dangerous-even-more-than-taipan snakes (that’s serious), indecisive sepias which change color constantly and a lot more. Awesome!





Scuba diving in the Gilis



Moreover, Enrique used for the first time his brand new Open Water Diver license and went diving in the Gilis.



Although he got it the last July and hadn’t used it yet, he remembered everything: blowing and deflating the jacket, not moving his arms… and those were his firsts dives with contact lenses! So that means that, at last, he managed to see something under the water! He was really happy about not having to take the mask off at 25 meters underwater and not having to do all the rest of the weird exercises that you have to do during the compulsory dives to get the license. He just had to focus on enjoying the views!





He did three dives in Manta Point and Hans Reef. In Manta Point they didn’t see any giant stingrays but a couple of 1,5 meter sharks and some barracudas disposed as a bar code. The shark was impressive, but not scary. The barracudas were, you could almost heard them conspiring against you.





Hans Reefs was really cool. They saw lion fishes, stingrays, clown fishes and even a turtle sleeping over a sponge.

And that’s all we have to tell you about Indonesia. We’re still at Rob and Judith’s building their already famous house. We’re planning a quick trip to Port Lincoln, where Enrique expects to dive with a great white shark (he says he’s going to be inside a cage).

We want to say goodbye with a short video we’ve done as an trailer of this update.



Enrique & Marina

4 comentarios:

  1. Vaya choza eh!! Madre de dios!! Cómo os cuidan nenes...

    Soy fan de la tortuga haciendo un sueñecito!! Enorme!!

    Comento cosas del principio y del final para que creais que parezca que me lo leo y todo..

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  2. Qué bonicas las tortugas :3 oye si tantas hay me podríais traer una no? ^^

    Por cierto, no creáis que me he olvidado de vosotros, es que voy muy atareada con la uni y no he podido leerlo hasta ahora. Así que descansad muuucho por mi y disfrutad de esa casorra ;) Un besooo!

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  3. Buenas,

    Estoy buscando alojamiento en Gili Air, recordarias el nombre de tu homestay?

    Muchas gracias.

    Un saludo

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    1. Se llama Satu Tiga, era de los carillos. Lo encontrarás caminando hacia la derecha des del puerto.

      Feliz viaje!

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