miércoles, 8 de agosto de 2012

NUESTRA VIDA EN PORT DOUGLAS




Aquí estamos otra vez, hemos estado ocupados disfrutando y por eso no hemos actualizado el blog hasta hoy. Llevamos ya unos cuantos días inmersos en la Australia tropical.

Estamos en Port Douglas, en la parte nordeste del estado de Queensland (capital: Brisbane, para el trivial). Port Douglas es un pueblo costero de unos 3000 habitantes que vive del turismo gracias a la Gran Barrera de Coral y al Bosque Tropical alrededor del río Daintree (más info unas líneas más abajo). Concretamente nosotros estamos alojados en la casa de la familia Kurth (Vicki, Byron y Óscar, el perro, un animal realmente divertido) donde comemos, dormimos y en definitiva vivimos, a cambio de trabajar unas horas por las mañanas.



La casa es la típica construcción Queenslander (de los terratenientes del estado de Queensland) y se encuentra en la falda de una colina, justo encima de los campos de caña de azúcar que forman parte de la propiedad (84 hectáreas de “jardín”, lo que son 84 Camp Nous).



La casa está  construida con madera y se encuentra elevada respecto al suelo (estilo hórreo). Es un modo de evitar que lleguen serpientes y arañas (enormes como puños y feas como Rajoy masticando un limón) hasta el interior de la casa y puedan intentar comerte en algún momento de indefensión, por ejemplo cuando haces caca.



Y dentro de este casoplón… ¿Dónde dormimos Marina y yo? ¡Fuera! En una cama King Size en el porche, bien protegidos por una mosquitera y un edredón de plumas (para los que aún dudáis acerca de la esfericidad de la Tierra: aquí es pleno invierno, tropical, pero invierno igualmente así que por la noche hace bastante frío).



Dormir al raso al principio resulta chocante ya que la casa está justo en el límite de la selva tropical (serpientes y arañas potencialmente mortales nos rodean, como por ejemplo la serpiente Taipán, destiladora del veneno más potente del mundo) y por las noches esto parece un concierto ¿Cómo hacen las cacatúas…? Pues eso. Grillos, wallabies, pavos raros, pavos muy raros, cacatúas, lagartos variados, kookaburras (buscadlo en  Google, internet es gratis en McDonald’s y en las bibliotecas públicas), plantas tropicales que al mecerse con el viento parecen una tropa de soldados desfilando… una pasada. Estamos viviendo como en El Libro de la Selva, como los exploradores de principios del siglo pasado, somos viajeros del tiempo.



Vicki y Byron se dedican a organizar viajes de aventura extremadamente caros y eventos especiales para empresas que quieren celebrar efemérides o hacer un poco de terapia de grupo con sus empleados (el famoso coaching). De hecho ellos son los que se encargan de la intendencia del programa “Survivor”, la versión australiana de “El último superviviente” y nos han explicado que todo el equipo del programa viajan como señoritos por los lugares más extremos de Australia y Nueva Zelanda mientras el presentador las pasa muy canutas. Son muy abiertos y nos cuidan bien. En su casa no hay cerraduras y las llaves de los coches están permanentemente puestas, así no se las olvidan. Aprovechando sus contactos vamos a ir a la Gran Barrera de Coral a un precio muy económico, cosa que es de agradecer ya que si aquí el pan vale 2 euros, imaginad cuánto cuesta hacer submarinismo.

Antes de poneros los dientes largos con alguna foto de los alrededores del pueblo y explicaros un poco nuestras actividades de ocio vamos a hablar un poco del trabajo que hacemos a cambio de vivir aquí. Nos levantamos con el Sol (la mosquitera no es una cortina), que es sobre las 7 de la mañana (de hecho amanece antes pero tanto Marina como yo somos de párpado grueso). Desayunamos con la familia (nosotros dulce, ellos salado) y a las 8 ellos se van a trabajar y nosotros nos quedamos en la casa. 



Empleamos la mañana en el jardín (arrancamos malas hierbas, “weeds” en inglés, adecentamos el camino de acceso, cuidamos las plantas gigantes…) o en el almacén de la empresa de la familia, que está lleno del atrezzo que utilizan en los eventos que organizan (también hay arañas como puños y Jeff, el encargado de material, con el que hemos hecho muy buenas migas y William, su perro, que también es amigo nuestro). Otros encargos son ir al súper o ir a buscar a Vicki al trabajo, lo que requiere coger el coche… ¡Con el volante a la derecha! Tengo preparada una actualización del blog donde explico un poco qué tal es esto de conducir por la izquierda, pero esperaré unos días para que podáis disfrutar de la presente actualización (realmente no tengo el texto escrito todavía, pero está en mi mente, que últimamente no sabe si pensar en inglés, catalán o castellano).



Los trabajos en sí son sencillos, pero al ser a pleno sol (recordamos que el famoso agujero de la capa de ozono está encima de Australia) y durar entre 5 y 6 horas curten bastante (a la espera de curtirnos correctamente de momento usamos tiritas para las yagas de las manos). La familia no vuelve hasta las 5 o 6 de la tarde (la hora de cenar) así que tenemos mucha libertad y, lo más importante, nos dejan usar el coche cuando queremos.

Como tenemos libres todas las tardes,  los Kurth son algo parecido a una agencia de actividades de ocio (de hecho su empresa consiste en eso) y lo de conducir por la izquierda está más que superado, pues hemos explorado esta zona de Queensland. A 5 minutos de la casa tenemos la playa de Fourmile, enorme, y a 15 minutos tenemos el parque natural del Daintree Rainforest; la selva tropical más antigua del mundo.

Los alrededores de la casa: Todo son campos de cañas de azúcar por la parte “delantera” y selva tropical por la “trasera”. En toda la zona hay canguros, pero a pesar de pasear bastante y adentrarnos en el bosque no hemos visto ninguno, yo sospecho que es debido a la poca discreción de Marina al caminar entre la maleza. Actualmente en las sendas de los animales tienen un cartel que dice “Caution: Marina”.



La playa: Inmensa. 



Toda la arena dura y bien llanita, perfecta para jugar a fútbol. 



Como curiosidad debemos destacar que durante los meses de verano (noviembre-mayo) hay que bañarse en zonas acordonadas con redes debido a las medusas, tiburones y cocodrilos marinos (los cocodrilos de mayor tamaño del mundo). Para las picaduras de medusa dejan botellas de vinagre azul (ya avisan que no sirve para ensaladas, siempre que hay algo gratis pensamos en lo mismo…) justo debajo de las señales de advertencia.



La selva: El parque natural/nacional Daintree Rainforest o Daintree National Park está gestionado por los aborígenes, a modo de compensación por los agravios históricos que han sufrido y como un método de integración social. Nosotros hemos ido a la parte de Mossman Gorges, que se corresponde con las bañeras (gorges) que crea el río a su paso por la población de Mossman. La mejor forma de describir el lugar es la siguiente: Jurassic Park. Si no os sirve podéis mirar las fotos.





Evidentemente Marina y yo fuimos unos valientes y nos bañamos en territorio de cocodrilos. Yo creo que con lo fría que estaba el agua ahí no pueden vivir cocodrilos.



Por ahora vamos a ir dejándolo aquí, que tenemos que ver un rato la tele (los Kurth le ponen subtítulos a todo con el teletexto para que aprendamos) y luego ir a dormir (aquí a las 10 está todo el mundo KO). En breves iremos a bucear a la Gran Barrera de Coral, daremos recuerdos a Nemo de vuestra parte.

Enrique & Marina

6 comentarios:

  1. En mi caso para romper el hielo. Bien por los intrépidos. Seguimos el blog al minuto por supuesto y, nos encantan los comentarios y las fotografías. Para vuestra información ,en Salamanca y provincia también os siguen.
    Mat

    ResponderEliminar
  2. A Rajoy no hay que darle limones, sino higos chumbos. Si no habéis visto canguros tened mucho cuidado. Hay de tres tipos: grises (pequeños y juguetones), rojos (grandes y agresivos) y verdes (mutantes). Éstos son todos hembras y, en lugar de viajar dando saltos, cabalgan a lomos de cocodrilos de mar, atraviesan plantaciones da cañas de azúcar camino de la jungla y, en cuanto ven una cama king size, pues ¡hala! pa dentro. ¡POBRECITAS ELLAS!

    ResponderEliminar
  3. Lo siento, pero sigo obsesionado con lo de las arañas y serpientes... realmente es impedimento suficiente que la casa este elevada unos centímetros del suelo?? :P

    Tous

    ResponderEliminar
  4. M'encanta llegir com us va i com ho disfruteu!! Es pot saber perquè dormiu fora? Quin yuyu no? Passeu-ho molt bé i seguiu actualitzant el bloc que ja estic enganxada esperant l pròxim capîtol
    petons!!
    Coeduc. ;-)

    ResponderEliminar
  5. Dormim fora perqué la casa està feta a mida de la família i té només habitacions per ells. No patiu que tenim una mosquitera anti-mostres que ens protegeix mentre dormim!
    I que la casa estigui aixecada protegeix una mica només. Aquí tenen la teoria de que les serps que trepen no són perilloses. Les aranyes trepen però, en teoria també, la casa està fumigada contra aranyes, cucarachas i formigues. Realment no hem vist cap animal perillòs per aquí, així que deu funcionar...

    ResponderEliminar